
Nuestra Historia
"Un nuevo árbol en el bosque de la Iglesia"
La Sociedad de Cristo es la respuesta de la Madre Blanca González Aristizábal al llamado especial que recibió de Dios en su infancia, cuando sintió la misión de darlo a conocer al mundo entero, convirtiéndose en el carisma de esta obra apostólica. Este episodio ocurrió cuando la madre tenía 11 años. Subiendo unos peldaños mientras se dirigía a visitar a unas religiosas, experimentó la fuerza de una voz que le decía "Dame a conocer". Esa misma voz le repetía que no estaba sola y que buscara apoyo en jóvenes como ella.
A medida que crecía, maduraba su deseo de fundar una comunidad religiosa. Posteriormente, ingresó a la comunidad del Buen Pastor para formarse como religiosa. Varios años después, con la ayuda de su director espiritual, el padre Esteban L'Doussal, sacerdote eudista que en su juventud ayudó a la Madre Laura (fundadora de una congregación misionera encargada de la evangelización de los indígenas), fue componiendo las constituciones mientras ejercía diferentes cargos en la comunidad del Buen Pastor, hacia 1968 se recopilaron los primeros estatutos.
Siendo la superiora de la casa de Cartagena, deseaba fundar la comunidad en esa ciudad. Sin embargo, el trabajo emprendido y las construcciones que realizaba no daban frutos, por lo que más adelante fue nombrada superiora de la casa del Hogar de la Joven en la ciudad de Barranquilla a principios de la década de 1970. La Madre quiso fundar en julio de 1972, pero por diversas circunstancias y la providencia divina, se aplazó la fundación al año siguiente. No obstante, el 14 de noviembre de 1972, se le había otorgado la personería jurídica resolución 1303 a tenor del derecho canónico y concordatorio.
Según las primeras constituciones, la Sociedad de Cristo iba a estar compuesta por: la rama femenina, integrada por hermanas consagradas; la rama masculina, compuesta por sacerdotes y hermanos; y la rama secular, formada por laicos comprometidos con la evangelización de esta obra apostólica. Sin embargo, las constituciones aprobadas por Monseñor Germán Villa Gaviria incluyeron solamente la rama femenina y la secular, erigiéndose de esta forma la Pía Unión de la Sociedad de Cristo.
NACIMIENTO DE LA OBRA
Fundación y primeros pasos
Por insinuación del Padre Luis Losada, quien frecuentaba el Barrio el Silencio, la Madre Blanca supo de la existencia de un terreno baldío que poseía un edificio el cual se encontraba ofertado por el Instituto de Crédito Territorial para niños de barrios aledaños. Mas adelante, con la ayuda de varias personalidades de la sociedad barranquillera; Dr. Elberto González Rubio, presidente del Instituto; el Dr. Eduardo Carbonell Insignares, exgobernador del Atlántico; Dr. Roberto Gerlein Echevarría, concejal de Barranquilla. La Madre pudo gestionar con el Municipio y Gobernación para que le donaran el terreno baldío.
Fundación Casa Madre
Así, el 11 de febrero de 1973, en la fiesta de la Virgen de Lourdes, la Madre Blanca, con el apoyo de su hermana la Madre Margarita, fundó la Comunidad Religiosa Sociedad de Cristo en el barrio El Silencio. Esta obra comenzó con la celebración de la Santa Misa presidida por Monseñor Germán Villa Gaviria, arzobispo de Barranquilla, en una improvisada capilla de lo que más adelante sería la Casa Madre de la Comunidad. En esta celebración litúrgica estuvieron presentes distintos sacerdotes: P. Hernando Moreno CJM, P. León Nicolás CJM, P. Hernando Cortés, P. Faustino Gonzáles, P. Luis Losada y otros; algunas hermanas del Buen Pastor: Hna. Teresa Márquez, Hna. María Susana Canal, Hna. María de los Serafines, Hna. María Bernarda, Hna. María de San Joaquín y varias del Hogar de la Joven; así como muchos laicos y cuatro jóvenes (la primera generación de la comunidad) decididas y entusiasmadas en seguir la obra que estaba floreciendo. Sus nombres eran: Luz Estela Guevara Rincón, Carmen Lucía Maury Digerónimo, Virginia Marín Monsalve y Gilma López Bernal.

Fundación Casa Madre 1973

Madre acompañada de las primeras hermanas
Fundación Colegio Sociedad de Cristo

Colegio en sus inicios (al fondo Casa Madre)

Colegio Sociedad de Cristo (Década de 1970)
Durante este año, en vista de la preocupación de formar, atender y evangelizar a los niños más necesitados del barrio el Silencio y aledaños, la madre funda el Colegio Sociedad de Cristo y el Centro de salud. Los comienzos del colegio fueron con la ayuda del Padre Antonio Altamira S.J., quien proporcionó tablones para las sillas y bloques para las bancas. Anteriormente, las instalaciones eran lo que hoy es la sala verde y comedor de la Casa Madre, y se impartía educación a los niños vendedores de bollos, cocadas, etc; pertenecientes al sector Mequejo y, el 16 de julio (Fiesta de la Virgen del Carmen) de 1973 se recibió el permiso de funcionamiento por parte de la secretaria de educación cuyas profesoras serían las mismas hermanas.
Construcción de la Capilla Santa María de la Fidelidad (Casa Madre)
La construcción de la capilla de la casa madre de la Sociedad de Cristo fue impulsada por diversas donaciones. Uno de los primeros benefactores fue el Sr. Bernardo González (hermano de la Madre), quien entregó un cheque de $10,000 pesos para la fabricación de las rejas y se comprometió a donar mensualmente $2,000 pesos. Su hermano el Sr. Juan González también aportó $10,000 para la compra de utensilios de culto como el cáliz, el sagrario y el altar. Poco tiempo después, llegaron las cajas con estos elementos, lo que trajo gran alegría a la comunidad.

Construcción de la capilla (en obra negra)
Asimismo, se adquirieron bancos de capilla y un Cristo de madera, cuya financiación también fue proporcionada por el Sr. Juan González. Otros miembros de la familia González contribuyeron con muebles para la sacristía y el comedor, completando así los elementos necesarios para la capilla. La comunidad celebró con emoción la llegada de estos donativos que hicieron posible la creación de este espacio sagrado.

Madre Blanca supervisando la construcción
Congreso Nacional de Catequesis

Madre Blanca junto con Mons. Calderón

Madre junto con la primera generación SDC
Como parte de la misión de evangelización y de dar a conocer la comunidad naciente, la Madre en compañía de las primeras postulantes de la Sociedad de Cristo (como sugerencia del Sr. Arzobispo), el padre J. Serna y 32 personas que representaban a la arquidiócesis viajaron a la ciudad de Bucaramanga a participar en el III Congreso Nacional de Catequesis acontecido entre el 3 al 5 de julio de 1974.
La participación tuvo un gran impacto para la comunidad, el padre Serna hizo mucha propaganda entre obispos y sacerdotes a los cuales hablaba de la nueva obra dedicada a la catequesis. Varios sacerdotes y obispos le pedían a la Madre fundaciones en sus diócesis, uno de ellos fue Mons. José Gabriel Calderón, presidente de la comisión episcopal y obispo de Cartago. El prelado le pidió encarecidamente una fundación en su diócesis, la madre tomó muy en cuenta su petición.
Desafíos
En la primera década de fundación la comunidad naciente sufrió muchos desafíos, desde los meses de julio y sobre todo agosto de 1974 varios vecinos de la Casa Madre empezaron a protestar por la presencia de religiosas en su barrio, incluso llegaron a poner quejas ante la gobernación y hacer juntas de acción comunal. Tendían a ser muy groseros y descorteses, algunos de ellos ponían basuras en la fachada de la casa, otros molestaban e interrumpían las clases de niños de la escuela en lo que hoy es la sala verde y la sala de capitulo.

Primeros años de servicio
Los niños corrían peligro por las personas antisociales que rondaban la casa; otros pretendían invadir el terreno, todo eso pasaba porque el espacio no estaba delimitado y aún no existía una verja o muro que separara la casa del andén, por consiguiente, la madre con ayuda de cuatro obreros empezaron a hacer las zanjas para los cimientos, a pesar de esto, a la mañana siguiente encontraban todas las zanjas llenas de basura lo que impedía la ejecución del trabajo.
La Madre en junio de 1975 aconsejada de varias personas de Gobierno como el Sr. Secretario de Obras Públicas, la Srta. Denis de Bureli y otros señores, le indicaron donde podía levantar su verja y delimitar el terreno, esto enfureció mas a los vecinos enemigos de la obra que saboteaban la construcción de la verja, la madre consiguió financiación para la construcción por parte donativos en bolívares, y para asegurarse de la finalización de la construcción de la verja, las hermanas se turnaban de día y de noche para evitar que los vecinos malintencionados lo tumbaran.
Primeras profesiones
El 6 de enero de 1976 se llevaron a cabo las primeras profesiones públicas de las hermanas bajo los votos de pobreza, castidad, obediencia y fidelidad al evangelio. Para la celebración de estas profesiones, se diseñó el primer rito de profesión bajo la dirección del Arzobispo Monseñor Germán y la Madre Blanca. Tuvo lugar en la Catedral Metropolitana de Barranquilla a las 3:30 pm, presidida por el Sr. arzobispo, asistieron las hermanas del Buen Pastor, laicos y sacerdotes, inicialmente iba a ser celebrado el 1 de enero, pero por la Providencia Divina se pospuso 6 días después en la festividad de la manifestación del Señor. Para este gran momento para la comunidad las hermanas participaron en un retiro espiritual que vivieron desde el 1 hasta el 6 de enero, fue dirigido por el mismo arzobispo y por el padre Manuel A. Altamira SJ.

S.E. Monseñor Germán presidiendo las primeras profesiones (Catedral Metropolitana de Barranquilla

De Izq a Der: Hna. Luz E. Guevara, Hna. Carmen Lucía Maury, Hna. Gilma López, Hna. Carmen Teresa del Castillo, Hna. Virginia Marín y Madre Blanca
FUNDACIONES NACIONALES
Expansión en el territorio colombiano
Fundación en Cartago (1976)
El 25 de marzo de 1976, en la solemnidad de la Anunciación, se fundó en Cartago la primera nueva sede de la Sociedad de Cristo, bajo el decreto Nº 488. Esta fue la segunda sede después de la Casa Madre en Barranquilla, establecida con la ayuda del Sr. Obispo Mons. José Gabriel Calderón. Durante la inauguración, se otorgó la personería eclesiástica, el permiso para erigir un oratorio semipúblico, y la licencia para reservar el Santísimo Sacramento. Estuvieron presentes la Madre Blanca, su hermana la Madre Margarita, y tres hermanas obreras: la Hna. Gilma López, la Hna. Rubiela Montes y la Hna. María Dolores Olaya. La fundación se inició con una Santa Misa presidida por Monseñor Calderón, que reflejaba profundamente lo que estaban experimentando: la Anunciación de Cristo en su nueva Obra. La fundación contó con el apoyo financiero de donantes, entre ellos la Madre Blanca, quien consiguió $20,000 en Barranquilla con la ayuda de bienhechores, destinados a adecuar la casa proporcionada por la Fundación "Publicaciones Catequísticas Santa Helena”, que fue arrendada por 100 pesos mensuales.
Fundación en Medellín y Envigado (1976-1977)
En 1976, la Madre Blanca logró la segunda fundación de la Sociedad de Cristo en la ciudad de Medellín, cumpliendo así con una solicitud del obispo Monseñor Jesús María Urrea, quien desde diciembre de 1975 había expresado su interés en que la comunidad estableciera una nueva sede en la ciudad. Monseñor Urrea deseaba encomendar la catequesis y la evangelización de los pobres y más necesitados a la comunidad religiosa, viendo en la Sociedad de Cristo un gran potencial para este tipo de labor social y pastoral.
Durante los primeros meses de 1976, la Madre Blanca y Monseñor Urrea intercambiaron cartas para definir los detalles de la fundación, tales como la fecha de inicio y la financiación de la casa. La obra comenzó oficialmente con una Santa Misa presidida por el Arzobispo de Medellín, quien dio su bendición y respaldo a la comunidad para comenzar su misión en la ciudad. En los primeros años, la comunidad se dedicó al servicio de catequesis y apoyo pastoral en diferentes sectores, iniciando una notable labor con los más necesitados.
Más adelante, gracias a la colaboración de los familiares de la Madre Blanca, especialmente Doña Beatriz, esposa de Don Alfonso, y Doña Marina, hermanos de la Madre, se logró fundar una sede en la ciudad de Envigado durante la Semana Santa de 1977. La comunidad se estableció en el barrio de Manrique Oriental, donde realizaron una intensa labor pastoral en coordinación con las parroquias más cercanas. Sin embargo, debido a problemas de seguridad relacionados con pandillas que amenazaban a las religiosas, la casa en Manrique tuvo que ser vendida.
Actualmente, la comunidad de Medellín se encuentra ubicada en Prado Centro, donde las hermanas continúan con su misión evangelizadora, apoyando la pastoral sacramental y colaborando con las parroquias del área. Además, en Envigado, la comunidad dejó una huella profunda y un legado de compromiso con la catequesis y la evangelización que perdura en la memoria de quienes se beneficiaron de su labor.
Fundación en Puerto Colombia (1977)
La fundación de la Sociedad de Cristo en Puerto Colombia se gestó gracias a una oferta generosa de la señora Alicia de Navarro, amiga cercana de la Madre Blanca. En 1977, Alicia ofreció a la comunidad dos casas para elegir, una de ellas ubicada en Puerto Colombia. Esta casa, sin embargo, tenía una inquilina que no estaba dispuesta a desocupar la propiedad, lo que representaba un desafío adicional para la comunidad. La señora Alicia decidió donar la casa a la Sociedad de Cristo con la condición de que las hermanas gestionaran la salida de la inquilina, lo que finalmente se logró, y la comunidad pudo establecerse en el sector de Miramar.
La sede en Puerto Colombia no solo sirvió como un hogar para la comunidad, sino que se convirtió en un lugar clave para la formación de nuevas vocaciones. Allí se estableció el postulantado y prenoviciado, un espacio donde las jóvenes iniciaban su primera etapa de formación en la vida religiosa. Durante estos años iniciales, las postulantes recibían una preparación intensiva en espiritualidad y formación comunitaria antes de ser enviadas a la Casa Madre en Barranquilla para continuar su proceso en el noviciado.
Fundación en Cali (1981)
En 1981, la Madre Blanca decidió trasladar a las hermanas de la Casa de Cartago a la ciudad de Cali. El Dr. Luis H. Pérez, generosamente, ofreció una casa en comodato para una obra social, como lo había solicitado su madre. Esta casa fue concedida a la comunidad por un período de diez años. Al llegar a Cali, la Madre Blanca, reconociendo la necesidad de un espacio para las actividades educativas y de evangelización, solicitó el establecimiento de un preescolar para niños de escasos recursos. Las hermanas comenzaron su labor visitando casas y ofreciendo educación a los niños por una módica cantidad de $20 pesos.
La comunidad recibió un apoyo adicional del Club Rotario, que ayudó a conectar a las hermanas con Beatriz Corredor, quien facilitó la construcción de la casa actual. El Dr. Luis H. Pérez, impresionado por el impacto positivo de la labor de las hermanas, se involucró aún más en el proyecto, realizando las escrituras de la propiedad y apoyando la construcción del colegio.
Así, la Casa de Cali se convirtió en un importante centro educativo y pastoral. El "Colegio Sociedad de Cristo" se estableció para proporcionar educación a niños de clase media baja, apoyando también las actividades de catequesis y la formación en valores cristianos.
Fundación en Bucaramanga (1982)
En enero de 1982, el Padre Félix María Rodríguez Rodríguez, de la parroquia de Santa Ana en Floridablanca Bucaramanga, vio la necesidad de que se estableciera una comunidad religiosa para la catequesis y evangelización; al no conocer ninguna, acudió a S.E. Mons. Héctor López Forero para expresar su interés en trabajar con religiosas. Mons. López Forero le comentó que conocía a unas religiosas que estaban iniciando una fundación en Barranquilla. Así, en 1982, Monseñor Héctor contactó a la Madre Blanca, invitándola a visitar el barrio donde se encontraba el Padre Félix. Tras conocer la zona, la Madre Blanca aceptó el desafío y acordó construir una casa para la nueva comunidad, estableciendo así el compromiso de iniciar la fundación en Bucaramanga.
Aunque el Padre Félix fue trasladado, se comprometió a asegurar que la comunidad permaneciera en el lugar debido al gran aprecio que le tenía. Compró la casa situada detrás de la iglesia y la escrituró a nombre de la Sociedad de Cristo. Además, se involucró activamente en la construcción y adecuación del “Colegio Sociedad de Cristo”, una institución dedicada a la educación de niños de clase media baja y se apoya toda la labor de la catequesis parroquial y de sacramentos.
Fundación en Bogotá (1997)
La fundación de la Sociedad de Cristo en Bogotá se inició por la solicitud del Obispado Castrense, que buscaba establecer una nueva sede en la capital colombiana. Inicialmente, la comunidad se trasladó al barrio Córdova, pero con el tiempo, se identificó la necesidad de un lugar más adecuado para sus actividades.
Gracias a la gestión de las hermanas y al apoyo de “Adveniat”, así como a la flexibilidad del vendedor de la propiedad, se concretó la compra de una casa el 31 de julio de 1997. La nueva sede, ubicada en la carrera 72 M bis B # 40-27 Sur, Timiza, se convirtió en la base para el prenoviciado y el noviciado de la Sociedad de Cristo. En esta casa, las jóvenes en formación comenzaban a experimentar la vida de evangelización en la parroquia cercana y apoyaban el trabajo pastoral de los grupos parroquiales. La adquisición de esta propiedad fue posible gracias a la colaboración de varias personas e instituciones. La comunidad se benefició de la posibilidad de pagar al vendedor en cuotas.
FUNDACIONES INTERNACIONALES
Expansión en otros países
Fundación en Venezuela (1979)
En respuesta a una solicitud de la Diócesis de los Teques al arzobispo de Barranquilla en 1978, la Sociedad de Cristo comenzó su expansión internacional. El 20 de abril de 1979, las hermanas Laura H. Marín Monsalve, Dalila María Buelvas y Alicia Ruiz Echeverría llegaron a Venezuela, siendo recibidas por Monseñor Juan José Bernal (Q.E.P.D.) en la parroquia de Santa Teresa del Tuy, ubicada en el Estado Miranda. Este día marcó el inicio de la primera fundación de la Sociedad de Cristo fuera de Colombia.

Construcción de la casa
El 5 de febrero de 1981, la hermana Alicia Ruiz Echeverría asumió el rol de superiora de la nueva comunidad. Más tarde, el 3 de mayo de 1981, se unió a la comunidad como aspirante la hermana Irma Loyola Díaz Díaz, quien llegó con gran entusiasmo y un firme deseo de contribuir a la evangelización y catequesis.

Casa en obra gris (Venezuela 1979)
La fundación en Venezuela está respaldada por un convenio entre la República de Venezuela y la Santa Sede Apostólica, establecido en el artículo IV de la ley publicada en la Gaceta Oficial N° 27.551 del 24 de septiembre de 1964, que le confiere personería jurídica. La construcción de la casa se llevó a cabo gracias a la colaboración del Padre Faustino González García y miembros de la comunidad local, quienes organizaron diversas actividades para recaudar fondos, incluyendo ventas de empanadas, tortas, jugos, café y rifas.
Fundación en Ecuador (2000)
En el año 2000, después de salir de Loja, las hermanas de la Sociedad de Cristo llegaron a Guayaquil, donde fueron recibidas por el Padre Luis Parra en la Parroquia San Antonio de Padua. Durante esta primera etapa, establecieron un convenio con la Orden Franciscana que se extendió hasta 2010. Las hermanas trabajaron en colaboración con la comunidad franciscana, enfocándose en la evangelización y la catequesis.

Comodato con los franciscanos - Guayaquil

Casa de guayaquil 2010-2014 (antes de la capilla)

Escuela Particular República del Perú
En 2014, la comunidad comenzó la construcción de una capilla dedicada a Santa María de la Fidelidad. La primera piedra fue colocada el 11 de febrero de 2014 por Monseñor Giovanni Battista Piccioli, con el apoyo financiero de organizaciones como Coure Amico Fraternita Onlus y Soure Missionarie Di San Pietro, así como contribuciones de Fray Sereno Baiardi OFM y otros benefactores locales. La capilla fue inaugurada y bendecida el 2 de junio de 2015 por Monseñor Antonio Arregui Yarza, marcando un hito significativo para la comunidad en Ecuador.
A partir de 2010, al finalizar el convenio con los franciscanos, las hermanas enfrentaron la necesidad de encontrar una nueva sede. Con la ayuda del Arzobispo de Guayaquil, Monseñor Antonio Arregui Yarza, y un préstamo de Monseñor Bertram Wick, lograron adquirir una propiedad en la Ciudadela Urdesa Norte de Guayaquil. Esta adquisición se financió gracias a una serie de actividades de recaudación de fondos y el apoyo de Adveniat.
Además, asumieron la administración de la Escuela Particular República del Perú, ubicada en la Ciudadela Mucho Lote al norte de Guayaquil, contribuyendo a la educación de los niños y jóvenes de la zona.

1era Etapa - Capilla en obra negra

Primera Piedra

2da Etapa - Capilla Santa María de la Fidelidad terminada
OTROS ACONTECIMIENTOS IMPORTANTES
Hitos significativos
En julio de 1985, la Madre Blanca compuso la letra del himno de la comunidad. Este himno se convirtió en un símbolo de unión y devoción entre las hermanas. En agosto de ese mismo año, también creó el himno dedicado a Santa María de la Fidelidad, la patrona de la comunidad.
Fragmento del himno de la Sociedad de Cristo
Compositora: Madre Blanca González Aristizábal
“Cristo, buscó amigos para darles su secreto,
Dame a conocer, dijiste un día,
Ve y recuerda a las naciones,
que tus hijos son reflejo, Viva imagen de tu Dios.
Así tú nos reuniste, y como un sol radiante,
Revive el horizonte, tu palabra conquista ya los pueblos Señor.
La Sociedad de Cristo contigo irá Señor,
nos llamaste tus amigos y al escogernos nos pediste el corazón…”
Fragmento original del himno de Santa María de la Fidelidad
Compositora: Madre Blanca González Aristizábal
¡Oh Santa María de la Fidelidad!,
Tú eres la reina de los cielos,
el grano de mostaza.
Creciste tan fecunda, que tus ramas se extendieron por los cielos,
y a la tierra diste luz, calor y sombra. ...
En ti está toda la manifestación de Dios.
Santa, Santa, Santa Virgen.
Eres Madre de la Iglesia,
eres su continuo pentecostés en acción conjunta con el Espíritu Santo,
engendrando en cada hombre el Reino de Jesús.

ACTUALIDAD
Situación presente
Actualmente la Sociedad de Cristo tiene presencia en tres países. En Colombia, se encuentra en las ciudades de Barranquilla, Puerto Colombia, Medellín, Bogotá, Cali, y Bucaramanga donde realiza una importante labor educativa y social. En Venezuela, está en la parroquia de Santa Teresa del Tuy, contribuyendo a la comunidad local. En Ecuador, se encuentra en la ciudad de Guayaquil.
El año 2022, el año jubilar de la comunidad, fue un año de preparación para la celebración de medio siglo de existencia, el 11 de febrero del 2023 la comunidad cumplió 50 años de fundación cuya celebración se pospuso al 2 de junio debido a la gravedad de la enfermedad de la Hna. General Dalila María Buelvas Llamas.
El 14 de octubre del 2023 la primera Hna. General Dalila María Buelvas Llamas fue llamada a la Casa del Padre, falleció a los 71 años a causa de un infarto a las 3:00 a.m. hora de la misericordia, dejando una huella inimitable a ejemplo de la Madre Blanca, su Fundadora. Circunstancia por la cual se llevó a cabo, un capítulo general especial para la elección de un nuevo gobierno, siendo elegida la Hna. Blanca Fanny Grisales Amariles como la superiora general de la Sociedad de Cristo para el periodo 2024-2030.


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