La Sociedad de Cristo llevó esperanza y solidaridad a las familias damnificadas por los terremotos en Cali
El pasado miércoles 7 de octubre, la Sociedad de Cristo realizó una misión solidaria en el sector de Altos de Santa Elena, en Cali, Valle del Cauca, con el propósito de acompañar y brindar ayuda material a las familias damnificadas por los terremotos ocurridos el 10 de agosto.

Esta iniciativa nació en la Casa Madre de Barranquilla, bajo el impulso de la hermana general, y contó con el compromiso de las hermanas de la comunidad de Barranquilla, quienes se trasladaron hasta Cali para llevar a cabo esta obra de caridad. Visitaron a las familias que actualmente permanecen en cambuches, en medio de las dificultades ocasionadas por esta situación. Durante la jornada se entregaron 100 mercados, además de productos de aseo, juguetes para los niños y otras donaciones destinadas a contribuir al bienestar de las personas afectadas.
Las familias recibieron a las hermanas con mucha alegría y gratitud. Sus sonrisas, sus palabras de agradecimiento y la calidez con la que acogieron esta visita hicieron de la misión una experiencia profundamente gratificante. Más allá de la ayuda material, esta jornada fue una oportunidad para compartir, escuchar y hacerles sentir que no están solas en medio de las circunstancias que atraviesan.

Esta obra fue posible, en gran medida, gracias a la generosidad de los fieles de la capilla Santa María de la Fidelidad de Barranquilla, de los exalumnos del colegio Sociedad de Cristo de Barranquilla y de los bienhechores de la Casa Madre, quienes, con sus donaciones y su espíritu solidario, hicieron posible reunir las ayudas entregadas durante la misión. La Sociedad de Cristo expresa a todos ellos su más sincero agradecimiento, así como a cada persona que aportó su granito de arena para llevar esperanza a estas familias. Agradecemos también a los padres de familia del colegio Sociedad de Cristo de Cali, quienes colaboraron facilitando los vehículos para el traslado, y a la Policía Nacional, por su compañía y apoyo durante esta jornada.
La Sociedad de Cristo agradece de corazón a todos los que hicieron parte de esta obra. ¡Que el Señor recompense su generosidad y bendiga a cada familia beneficiada, así como a todas las personas que, con espíritu fraterno, hicieron posible esta misión!




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